Pintura
No demoramos mucho tiempo en aproximarnos al trabajo de Eduardo Malé , porque la empatía que genera es inmediata. Se trata de un universo artístico que tiene como base lo cotidiano, lo real, y la necesidad urgente de su transfiguración. Su práctica y sus referentes artísticos diría que son académicos ; las disciplinas de diseño, de pintura y de escultura estructuran con seguridad las formas de cada una de sus obras y les otorga madurez , se percibe que son resultado de un estudio prolongado. Son trabajos que nacen, circunscriben un lugar y construyen “casas” que habitan en plenitud.
Malé recurre insistentemente a los soportes de la pintura y el diseño pero es la escultura, casi exclusivamente de materiales naturales, que parece condensar estas experiencias plásticas y describir un lenguaje con mayor autonomía.
En el conjunto de sus trabajos escultóricos percibimos esa fuerte ligación entre el artista y los materiales que intenta dominar, domesticar , moldear. Sea hierro o alambre, como es el caso de la mayor parte de las piezas, sea fibra de bananera, el movimiento de su mano se esfuerza por castrar la naturaleza. El artista habla a través de su cuerpo de trabajos, de conceptos como suspensión, asfixia, liberación, tensión, represión.Ciertamente su recorrido, el tránsito a ambos lados de la diáspora y el conjunto de experiencias de su matriz cultural no son despreciables y dan cuerpo a algunos de sus trabajos-clave para entender su obra.
No nos olvidemos que su casa es la de quien miró mucho para otros mundos, y siempre continua en la búsqueda de lo que llega del exterior.
Marta Mestre
Curadora del Centro Internacional de Artes José de Guimarães. Crítica de arte.
2009
2019
1ª BIENAL CULTURAL TRANSATLÂNTICA NA ILHA DO PRÍNCIPE‘19

2022



